Villa Dálmine ajustó su plantel para la segunda mitad de la Primera B con movimientos en ataque y en sus futbolistas formados en el club. La institución de Campana confirmó una incorporación, una rescisión y una cesión a préstamo.
Fernando Giménez firmó su contrato y se convirtió en el nuevo delantero del Viola. Tiene 31 años, llega desde Juventud Unida y aporta un recorrido extenso por el Ascenso, con pasos anteriores por Comunicaciones, Acassuso y Flandria.
La salida más directa fue la de Luciano Brandán. El club y el futbolista acordaron finalizar el vínculo después de una etapa en la que el atacante disputó 14 partidos como titular y convirtió cuatro goles.
También se resolvió el futuro de Santiago Roldán, volante categoría 2006 surgido de las inferiores. El juvenil fue cedido a Puerto Nuevo por un año, con una cláusula que permite repescarlo a los seis meses.
Los movimientos muestran dos necesidades complementarias: sumar experiencia inmediata para competir y abrir espacio para que un jugador joven acumule minutos. Dálmine encara el tramo decisivo con una plantilla modificada y el desafío de sostenerse en la pelea de la Primera B.