San Lorenzo de Cafayate empató 0-0 como local frente a Juventud Antoniana y avanzó a la tercera fase del Torneo Regional Federal Amateur femenino. La clasificación se sostuvo en el triunfo 1-0 conseguido ocho días antes en el estadio Fray Honorato Pistoia. El Ciclón cafayateño protegió esa mínima diferencia durante los 90 minutos de la revancha y cerró la serie con un 1-0 global.
Juventud llegó obligado a marcar y asumió la búsqueda desde el comienzo. Generó varias situaciones, produjo remates que pasaron cerca de los postes y también encontró el travesaño. San Lorenzo entendió que el empate le alcanzaba, pero la ventaja no permitía relajación: un solo gol rival podía cambiar el sentido de la eliminatoria y llevar la definición hacia otra instancia.
La arquera Laura “Nena” Ibáñez tuvo una intervención central en la resistencia. Respondió ante los avances de las Santitas y sostuvo el arco invicto cuando el visitante aumentó la presión. Su actuación no fue un detalle aislado, sino el punto de apoyo de un equipo que debía defender una ventaja mínima. Cada atajada y cada pelota rechazada acercaron a Cafayate a la clasificación.
El plantel dirigido por José “Jota” Cortés llegó condicionado por lesiones y algunas bajas, pero mantuvo el orden hasta el final. Futbolistas de Cafayate, Santa María y Colalao del Valle integraron una respuesta colectiva que no se quebró. El paso de los minutos convirtió la defensa en control de la serie, hasta que el pitazo final transformó el 0-0 en un resultado de celebración.
La eliminatoria también expuso diferencias materiales entre los clubes. El partido de ida se jugó en el césped del histórico Honorato Pistoia, mientras la revancha se resolvió en una cancha de tierra de Cafayate. San Lorenzo trabajó desde una estructura más modesta y con menos recursos, pero utilizó sus condiciones, ganó en la capital provincial y después sostuvo la ventaja en su propio escenario.
El recorrido ya incluía la eliminación de Michel Torino, y superar a Juventud Antoniana amplió la dimensión de la campaña. El Ciclón no necesitó dominar todos los tramos para competir con eficacia: golpeó como visitante en el primer partido y resistió como local en el segundo. Esa combinación de oportunidad y disciplina le permitió dejar afuera a un rival que llegó con mayor obligación ofensiva.
El próximo adversario será San Martín de Tucumán. La información inicial ubica el primer partido el sábado 29 de agosto en Cafayate y la revancha el 5 de septiembre en Tucumán. San Lorenzo afrontará otra serie exigente con una base ya comprobada: capacidad para competir fuera de casa, fortaleza para defender una diferencia corta y una clasificación que alimenta la ilusión del fútbol femenino del Valle Calchaquí.