Real Pilar llega a la última fecha de la Primera B con una posibilidad estrecha, pero todavía abierta, de clasificarse a la Copa Argentina 2027. El equipo visitará a Villa San Carlos este sábado desde las 13 en el estadio Genacio Sálice de Berisso. Valentín Bocaccia será el árbitro y la transmisión estará disponible por LPF Play.
La primera obligación no admite interpretaciones: el Monarca necesita ganar. Ocupa el séptimo lugar con 65 puntos, detrás de Villa Dálmine, que tiene 68, y Camioneros, que suma 67. Un empate o una derrota cancelaría cualquier combinación externa. Incluso con los tres puntos, deberá esperar que sus competidores no sostengan la ventaja que construyeron durante las 41 jornadas anteriores.
La diferencia de gol vuelve todavía más exigente el escenario. Real Pilar registra un saldo de +4, mientras Villa Dálmine y Camioneros llegan con cifras claramente superiores. Por eso no alcanza con mirar los puntos: el equipo de Darío Lema necesita una victoria amplia y caídas de sus rivales que reduzcan esa distancia. La clasificación depende de varios marcadores, no de una cuenta sencilla.
El antecedente inmediato ofrece confianza. Real Pilar viene de vencer 2-1 a Liniers en un partido que disputó durante gran parte con diez futbolistas. Aquella respuesta mostró resistencia y capacidad para sostener un resultado bajo presión. Sin embargo, el desafío de Berisso exige otra clase de actuación: deberá atacar con ambición sin quedar expuesto ante un Villa San Carlos que juega su último partido en casa.
Lema analiza modificaciones en el once. Nahuel Basualdo podría ocupar el lugar de Francisco Abre y Daniel González aparece como alternativa a Dylan Vergara. La base probable incluye a Martín Perafán; Darío Leguiza, Valentín Gelos, Enzo Franco; Valentín Mancini, Nahuel Pansardi; Mathías Crocco, Brian Martín y Ronaldo Aguilar, con las dos dudas que el entrenador resolverá cerca del inicio.
La particularidad de la definición es que los partidos de los competidores no comienzan todos a la misma hora. Real Pilar deberá completar su tarea y luego seguir Camioneros-Excursionistas e Italiano-Villa Dálmine, programados para las 15. Esa separación puede aumentar la ansiedad, pero también simplifica el mensaje dentro del campo: durante los primeros noventa minutos no habrá cálculo útil que sustituya la necesidad de ganar.
Clasificar a la Copa Argentina ampliaría el calendario, la exposición y las posibilidades económicas del club en 2027. Quedar afuera no borraría una campaña que lo mantuvo en la discusión alta hasta la fecha 42, aunque dejaría la sensación de haber llegado tarde a la pelea. En Berisso, Real Pilar debe producir su mejor resultado posible y aceptar que el veredicto final también dependerá de dos estadios ajenos.