Douglas Haig transformó una serie que comenzó en desventaja en una clasificación contundente. El equipo de Pergamino venció 3-0 a Villa Mitre en el estadio Miguel Morales, revirtió el 0-1 sufrido en Bahía Blanca y avanzó a los cuartos de final de la Reválida del Federal A con un global de 3-1. El visitante cerró allí su temporada.
La llave cambió a los cinco minutos. Martín Schlottbauer abrió el marcador y anuló de inmediato la ventaja que Villa Mitre había llevado desde El Fortín. Ese gol modificó el marco mental y táctico: Douglas quedó clasificado por la ventaja deportiva con la igualdad global, mientras el Tricolor pasó a necesitar un tanto para recuperar el control de su destino.
Villa Mitre intentó responder sin encontrar profundidad suficiente. El equipo dirigido por Diego Cochas debía atacar, pero cada avance exigía equilibrar la exposición ante un rival fortalecido por el gol temprano y el acompañamiento local. Douglas administró la presión, evitó que la visita transformara posesión en ocasiones claras y mantuvo la serie en una zona favorable durante gran parte del encuentro.
La diferencia definitiva llegó en el tramo final. A los 37 minutos del segundo tiempo, Jonatan Palacio marcó el 2-0 y obligó a Villa Mitre a una remontada prácticamente imposible por el tiempo restante. Cinco minutos más tarde, Marcos Giménez convirtió el tercero. Los dos goles no solo aseguraron la clasificación: cambiaron una eliminatoria apretada en una victoria amplia.
El resultado deja una lectura dura para el conjunto bahiense. Había ganado 1-0 la ida y llegó a Pergamino con una ventaja concreta, pero la perdió antes de poder asentarse. Su eliminación no se explica únicamente por los últimos cinco minutos, sino por la dificultad para reaccionar al primer golpe y producir el gol que habría vuelto a modificar la relación reglamentaria.
Douglas, en cambio, mostró manejo de escenarios. Igualó pronto, comprendió que el empate global lo favorecía y no se desordenó por buscar un segundo tanto inmediato. Cuando Villa Mitre tuvo que asumir más riesgos, encontró espacios y resolvió. Esa combinación de agresividad inicial y paciencia posterior ofrece una señal útil para una Reválida donde cada serie exige interpretar ventajas deportivas y tiempos.
El Fogonero se metió entre los ocho equipos que siguen en carrera por el segundo ascenso a la Primera Nacional. A los siete ganadores de esta fase se sumará Cipolletti, que llega tras perder la final por el primer ascenso ante San Martín de Formosa. El próximo cruce elevará la exigencia: Douglas deberá conservar su eficacia sin suponer que otra ventaja reglamentaria reemplazará el rendimiento.