Agropecuario cerró su temporada de Primera Nacional con una victoria 2-1 sobre Almagro en el estadio Ofelia Rosenzuaig. No había una clasificación inmediata en juego, porque el equipo de Carlos Casares ya había asegurado la permanencia y quedado fuera del Reducido. Aun así, el resultado permitió despedirse ante su gente con una respuesta competitiva y no con un trámite vacío.
El comienzo respaldó esa intención. Antes de los diez minutos, Alejandro Gagliardi recibió espacio para rematar y abrió el marcador. El delantero terminó como referencia ofensiva del Sojero y volvió a marcar en la última función. La ventaja temprana le dio a Agropecuario la posibilidad de manejar ritmo y campo, aunque no logró cerrar el primer tiempo sin sobresaltos.
Almagro igualó cerca del descanso por intermedio de Joel Orlando. El 1-1 castigó al local por no transformar su mejor inicio en una diferencia más amplia y cambió el tono del entretiempo. Para Agropecuario, la prueba ya no consistía en sostener una despedida cómoda, sino en recuperar iniciativa después de recibir un gol en un momento sensible.
Gabriel Gómez intervino desde el banco y envió a Rodrigo Mosqueira al campo. La modificación renovó energía en la segunda mitad y ayudó a que el equipo volviera a instalarse en ataque. A los 17 minutos, Juan Cruz Vega convirtió el 2-1 definitivo. Su gol confirmó el buen segundo semestre de un futbolista que ganó protagonismo cuando el campeonato exigía respuestas.
El cierre no cambia la evaluación global, pero la vuelve más equilibrada. Agropecuario terminó duodécimo con 46 puntos, cinco menos que el último clasificado al Reducido. La distancia es suficientemente corta para señalar partidos puntuales que pudieron modificar el destino, pero también expresa una irregularidad prolongada: competir por el ascenso exige sostener rendimiento y no depender de una reacción tardía.
La permanencia asegurada ofrece una base, no un objetivo completo. El club deberá decidir qué continuidad darle a Gabriel Gómez, qué referentes conservar y dónde necesita mayor producción. Gagliardi y Vega dejaron una señal en el último partido, mientras la respuesta de los suplentes mostró que el plantel tuvo recursos. El desafío será convertir momentos individuales en funcionamiento estable durante todo el próximo calendario.
Almagro se retiró de Carlos Casares sin puntos, y Agropecuario pudo compartir una última alegría con sus seguidores. La pretemporada comenzará con una conclusión concreta: faltaron cinco puntos para entrar al tramo decisivo. Ese margen puede orientar el mercado y la preparación, siempre que el triunfo final no oculte los déficits anteriores ni la frustración se lleve por delante lo que sí funcionó.