Los Pumas comenzarán el tramo final del Nations Championship con una formación profundamente renovada. El seleccionado argentino visitará a Irlanda el viernes 6 de noviembre, desde las 17.10 de Buenos Aires, en el Aviva Stadium de Dublín. Felipe Contepomi dispuso doce cambios respecto del equipo que empató 28-28 con Australia en Mendoza y devolvió la capitanía a Julián Montoya para un examen que combina historia, jerarquía y necesidad de consistencia.
Sólo Boris Wenger, Guido Petti y Pablo Matera conservarán un lugar entre los titulares. La primera línea estará formada por Wenger, Montoya y Francisco Moreno; Petti compartirá la segunda con Pedro Rubiolo. En la tercera línea, Juan Martín González y Marcos Kremer acompañarán a Matera. La estructura reúne experiencia internacional, potencia para disputar el contacto y movilidad, pero deberá ensamblarse rápidamente contra un rival que castiga cualquier desajuste en las formaciones fijas.
La línea de backs cambia por completo. Gonzalo García y Tomás Albornoz conducirán como medio scrum y apertura; Santiago Chocobares y Justo Piccardo serán los centros. Mateo Carreras y Bautista Delguy ocuparán las puntas, mientras Juan Cruz Mallía regresará como fullback después de una larga recuperación de rodilla. Su retorno ofrece lectura táctica y juego aéreo, dos recursos centrales frente a la presión territorial irlandesa.
El banco estará integrado por Leonel Oviedo, Mayco Vivas, Joel Sclavi, Efraín Elías, Juan Martín Scelzo, Simón Benítez Cruz, Gerónimo Prisciantelli y Lucio Cinti. La distribución permite renovar la primera línea, sumar energía en el pack y modificar la estructura de los backs durante el segundo tiempo. En un partido que probablemente se defina por acumulación de fases y disciplina, la calidad de los ingresos será tan importante como el plan inicial.
Contepomi no dispone de todas sus piezas. Santiago Carreras sufrió una lesión grave de rodilla jugando para Bath y Thomas Gallo fue operado de la muñeca izquierda después de lastimarse en Francia. Santiago Chocobares llega tras un golpe en la cabeza que obligó a seguir su evolución. Las ausencias explican parte de la renovación, pero también abren oportunidades para jugadores que necesitan demostrar que pueden sostener el estándar fuera del equipo habitual.
La historia eleva la dificultad. Argentina e Irlanda se enfrentaron 25 veces desde 1952: Los Pumas ganaron ocho, perdieron dieciséis y empataron una. La última victoria argentina fue el 43-20 de los cuartos de final del Mundial 2015; en Dublín, el seleccionado nunca logró imponerse y acumula once derrotas. El Aviva conserva, sin embargo, un recuerdo reciente favorable: allí Argentina venció 28-24 a los British & Irish Lions en 2025.
Irlanda será el primero de tres partidos antes del fin de semana de finales. Los Pumas jugarán contra Italia en Génova el 14 de noviembre y frente a Francia en París el 21, antes de trasladarse a Twickenham para la definición del 27 al 29. Dublín debe servir como punto de partida, no como episodio aislado. Con una alineación nueva, Contepomi busca competir de inmediato y, al mismo tiempo, ampliar las opciones para una secuencia que exigirá profundidad, recuperación y precisión.