Ferro dio otro paso de enorme valor en la lucha por la Zona B de la Primera Nacional. El equipo dirigido por Juan Manuel Sara venció 1-0 a Defensores de Belgrano en Bajo Núñez por la fecha 31 y aprovechó la derrota de Deportivo Morón para ampliar a seis puntos su ventaja en la cima. Con cinco jornadas pendientes, el triunfo combinó resultado, carácter y oportunidad.
La tarde estuvo condicionada por la lluvia y por un campo que dificultó la circulación, pero Ferro encontró rápidamente la acción que necesitaba. A los diez minutos, González construyó la asistencia y Emanuel Dening convirtió el único gol. Abrir temprano permitió al visitante ordenar el partido desde una posición favorable y trasladó a Defensores la obligación de encontrar espacios en un terreno poco propicio para el juego elaborado.
Dening no se limitó a la definición inicial. A los 31 minutos conectó un cabezazo que dio en el poste y estuvo cerca de ampliar la diferencia antes del descanso. Esa ocasión mostró que Ferro no había viajado solamente a proteger una ventaja. El líder buscó lastimar cuando recuperaba la pelota, sostuvo presencia ofensiva y obligó al Dragón a conservar cautela aun cuando necesitaba adelantar líneas.
El segundo tiempo mantuvo la tensión porque el marcador nunca dejó margen para relajarse. A los 22 minutos, un centro de Dening provocó una acción peligrosa y Gamarra casi convirtió en contra, otra vez con el poste como límite. Más tarde González quedó frente al arco y no consiguió resolver. Ferro generó situaciones para cerrar la historia, pero la falta del segundo gol mantuvo a Defensores dentro del partido.
El local también intentó alcanzar el empate en un contexto cada vez más directo. Marra probó desde larga distancia y Medina respondió para preservar el cero. Esa intervención adquirió el mismo peso que una ocasión ofensiva: cuando un equipo pelea arriba, saber defender una ventaja mínima en un campo pesado forma parte de la madurez competitiva. Ferro resistió el tramo final sin perder el orden que había construido desde el gol.
La jornada terminó de darle dimensión al 1-0. La caída de Deportivo Morón permitió que el Verdolaga sacara seis puntos de diferencia en la cima cuando restan cinco fechas. Todavía existe un recorrido importante y no hay margen para confundir ventaja con objetivo cumplido, pero la distancia ofrece capacidad de administración. Ferro depende de sí mismo y cada victoria reduce el espacio disponible para quienes intentan alcanzarlo.
El próximo compromiso será el viernes a las 19 ante Deportivo Madryn, esta vez como local. Llegará con el impulso de haber ganado un partido incómodo, bajo lluvia y en condición de visitante, durante una jornada que también incluyó elecciones en el club. El desafío de Sara será conservar concentración, transformar las ocasiones con mayor rapidez y evitar que la comodidad matemática altere la intensidad que llevó al equipo hasta la punta.